Malapascua – Semana Santa de Ensueño

Malapascua – Semana Santa de Ensueño
¿Te resulta útil?

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]…Y llegó el dia!

Habíamos preparado este viaje prácticamente desde que llegamos a Filipinas, que de eso, a lo tonto hace ya más de tres meses. Queríamos, en nuestro primer viaje fuera de Luzón, ir a alguna isla paradisíaca, de esas que salen en las postales. Buscamos y nos decantamos por Malapascua.

Sus playas de arena blanca, sus palmeras, el no estar masificado de turistas, sus calles sin asfaltar, sus puestas de sol y, sobre todo, la posibilidad de hacer buceo, como  ya dijimos en este anterior post hicieron que sacáramos el billete dos meses y medio antes, ¡no queríamos que nos lo quitaran!

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]EL VIAJE

Salimos del aeropuerto Internacional Nino Quinoy en Manila a las 10:20 de la mañana. Vuelo perfecto, a su hora y amenizado por las azafatas proponiendo juegos a los pasajeros (como lo leen, aquí todos los filipinos se pirran por los juegos, cuanto más infantiles mejor…pero ¡qué bien nos lo pasamos!). Llegamos una hora más tarde y nos estaban esperando unos amigos, que habían llegado en el vuelo anterior, y directamente nos encontró el chófer de la furgona que habíamos alquilado, por medio del hotel, desde Manila.

Malapascua

Hicimos el trayecto más corto y fácil, aunque más caro. La perspectiva de ahorrarnos dos o tres horas en un viaje de siete u ocho era demasiado tentadora.

Después de pasar por mil y un pueblos (mentira, era uno solo durante todo el recorrido; un sinfín de casas sin parar) por fin llegamos a Puerto Maya, el pueblo desde donde salen los botes a la isla. Eso de puerto es un decir, no hay asfalto, no hay camino y no hay nada, solo piedras y los típicos botes del sudeste asiático. Al llegar, los Kuyas (colegas) nos llevaron a la barca y en media hora, llegamos a Bounty Beach, ¡Malapascua!
Malapascua desde el mar

 

Durante el camino se nos hacia la boca agua….veíamos postales. La isla rodeada de arena blanca, con palmeras y bosque en el interior. Llegamos y justo desembarcamos en nuestro hotel, Blue Corals.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]El Hotel

El hotel, encima de una roca, de color azul y blanco, nos dio la bienvenida a la isla de Malapascua. El staff era agradable, simpático, nada sorprendente siendo filipinos. La habitación modesta, como todas en Filipinas, pero suficiente. Además tuvimos todos los días un buen desayuno; un plato a elegir entre más de diez. Hotel para recomendar.

La Isla

¿Qué decir de ella y que le haga justicia? Creo que muy poco, o al menos nosotros no podemos. La isla está rodeada de playas vírgenes y vegetación. Algunas de ellas de muy difícil acceso pero que si pasas el mal trago o vas en bote, serás recompensado con paz y tranquilidad.

Malapascua no llega a tres kilómetros de largo y un kilómetro de ancho. Por lo tanto en unas horas puedes recorrértela caminando. Pasarás por un faro al norte con unas playas magnificas alrededor y, posiblemente, para ti solo.

Incluso las playas más turísticas, donde están la mayoría de resorts, están prácticamente vacías; una delicia que te hace disfrutar de ellas al cien por cien. Es impagable ver su mar de azul cristalino sobre una arena blanca y bajo la sombra de unas palmeras.

Para que se hagan a la idea, no hay calles asfaltadas en la isla. ¿Es o no el lugar ideal para desconectar?

Malapascua playas[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Conclusión

Malapascua es una isla de obligatoria visita. Es de difícil acceso pero una vez llegas te hace olvidar las penurias del viaje. Sientes que estás en otro mundo y desconectas de una manera alarmante. No necesitas móvil, no necesitas ipads ni ningún accesorio superficial de los que cargamos diariamente. La comunión con la naturaleza es increíble que te da que pensar si no nos estaremos complicando demasiado la vida, con lo simple y bonito que puede ser todo con lo básico (entiéndame, con un mínimo). Además de poder hacer actividades como el mencionado Island Hopping, snorkel y el buceo.

Un destino que en un tiempo repetiremos, nos quedó por ver los tiburones zorros, seguir descubriendo un poco más la isla por dentro y algún coral que otro por la zona. Además, para la próxima iremos a Kalanggaman, otra isla de ensueño.

¿Qué isla paradisíaca te gustaría visitar aparte de Malapascua?

 

Salamat!

It is more fun in the Philippines![/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Posts relacionados en Asia Filipinas

Un comentario sobre “Malapascua – Semana Santa de Ensueño

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Relacionado